JUSTIFICACIÓN

Después de una prolongada indagación respecto de los enfoques que con mayor frecuencia aplican los políticos, negociantes, jugadores, publicistas, timadores, subversivos y mafiosos, se concluyó que tenían en común las 7 inteligencias de la Seguridad METIS.

En el mundo de hoy han surgido amenazas a la seguridad humana que son producto del desarrollo de múltiples inteligencias, por ello, tenemos un mundo delincuencial especializado, que desarrolla de manera efectiva estas inteligencias; es decir, nos enfrentamos a amenazas que son implementadas por hombres inteligentes.
El desafío que la inseguridad plantea a la seguridad requiere una manera diferente de enfocar el problema, así como un hombre diferente para enfrentar ese reto. En términos precisos, se requiere dar una respuesta inteligente, a través de unos hombres inteligentes que enfrenten el problema, de tal forma que mejoren las condiciones de seguridad del mundo y lo hagan menos inseguro.
La manera tradicional como se ha venido enfocando el problema de la seguridad está centrado en tres presupuestos del pensamiento occidental que ya no son útiles y que han mostrado su ineficacia: la preferencia de la inteligencia lógico racional y lingüística; la tendencia evaluativa de habilidades y destrezas; y, la búsqueda de la excelencia o del éxito.
Por ello, se requiere construir en el campo de la seguridad un pensamiento que contemple las otras inteligencias y permita una combinación de éstas para poder enfrentar de manera efectiva e inteligente el problema.
Es por esto que se han escogido a siete pensadores que desarrollaron de manera destacada una inteligencia caracterizada por la utilización de habilidades que van mucho más allá de la inteligencia denominada lógico-racional, como el pensamiento genial, emocional, la capacidad interpersonal, la capacidad abductiva, etc., con el fin de propiciar una nueva estrategia en el campo de la seguridad, que conduzca a la aplicación de estas múltiples inteligencias, a través de un hombre de seguridad inteligente.
El crimen se ha especializado de manera creciente, ha generado alianzas y ha logrado penetrar las estructuras del Estado, generando corrupción, lo que implica que la amenaza del crimen es muy poderosa y requiere una estructura y un hombre de seguridad con las habilidades necesarias para poderla contrarrestar. Es decir, el crimen, el terrorismo y la corrupción hacen uso de múltiples inteligencias que desarrollan con mucha habilidad y generan unas combinaciones que hacen del crimen un ejercicio altamente inteligente.
En los momentos actuales el hombre de seguridad ha estado enmarcado dentro de una concepción de seguridad racional, lógica o instrumental, dejando de lado otras formas de pensamiento que la delincuencia ya está utilizando. El crimen se está legitimando, aprovechando de cierta manera las normas que los Estados establecen para regular los diferentes escenarios económicos, políticos y sociales que son aprovechados por la delincuencia para sacar ventaja de sus actuaciones.